Una pieza protagonista
Un panel de TV, una isla o una librería puede organizar la estancia. Los módulos vecinos no necesitan competir por la atención.
El diseño moderno no es una lista de acabados de moda. Lo tratamos como una composición clara: módulos con función, proporciones acordes con la habitación y tecnología que se pueda mantener.
Miramos proporciones, uso y muestras en el lugar donde irá el mueble.
Un panel de TV, una isla o una librería puede organizar la estancia. Los módulos vecinos no necesitan competir por la atención.
Puertas, cajones y electrodomésticos se prueban en su posición abierta. Una fachada limpia no debe ocultar un recorrido incómodo.
Elegimos dónde repetir un color y dónde cambiar de material. Las juntas y remates se dibujan para que la combinación parezca intencionada.
Una sola pieza de otro color puede ordenar la composición; repetir el acento en cada puerta lo debilita.
Televisión, altavoces o luz integrada deben poder desconectarse y mantenerse sin desarmar todo el mueble.
Antes de elegir un acabado llamativo, lo vemos junto a suelo, mesa y puertas que permanecerán más tiempo.
No. Hay acabados mates, texturas y madera. La elección depende de luz, uso y muebles que ya forman parte de la estancia.
Podemos estudiarla cuando el mueble, la alimentación eléctrica y el acceso para mantenimiento estén definidos.
Revisaremos la consulta y te contactaremos para aclarar el alcance y los siguientes pasos. Enviar el formulario no implica contratar.