Marco y proporción
Una puerta alta necesita montantes y travesaños bien equilibrados. Dibujamos el alzado completo para que el ritmo de las hojas no cambie al llegar a un rincón.
Un mueble clásico se reconoce por sus proporciones antes que por una moldura. En una vivienda actual podemos trabajar puertas enmarcadas y tiradores con carácter sin cargar cada pared de detalles.
Miramos proporciones, uso y muestras en el lugar donde irá el mueble.
Una puerta alta necesita montantes y travesaños bien equilibrados. Dibujamos el alzado completo para que el ritmo de las hojas no cambie al llegar a un rincón.
Reservar la moldura para un frente o una cornisa puede ser suficiente. El interior sigue respondiendo a cajones, ropa y objetos reales.
Un blanco cálido, una madera oscura o un lacado pueden funcionar de formas muy distintas según suelo y luz. Probamos la muestra en la estancia.
Tras una puerta enmarcada puede haber cajones de extracción completa y luz, si eso mejora el uso diario.
Un tirador pequeño se pierde en una hoja alta; uno muy ornamental puede competir con el marco. Probamos ambos sobre el alzado.
Cuantas más ranuras tenga un frente, más tiempo llevará quitar el polvo. La profundidad del detalle se decide también por mantenimiento.
No. Podemos usar proporciones y puertas enmarcadas con menos ornamento; lo importante es que la pieza encaje con el inmueble.
Sí. La organización interior se decide por uso, mientras que el lenguaje de los frentes puede seguir la arquitectura de la habitación.
Revisaremos la consulta y te contactaremos para aclarar el alcance y los siguientes pasos. Enviar el formulario no implica contratar.