Medidas verificadas
Comprobamos huecos, pasos y condiciones de instalación antes de cerrar el plano.
Medición, diseño, fabricación y montaje
Entre cargar la lavadora, pasar la ropa a secar y doblarla, una lavandería se usa con puertas y cestos abiertos. Diseñamos el mueble alrededor de esa secuencia, no solo de las medidas de los aparatos.
Miramos el mueble en uso: aperturas, limpieza, capacidad y elementos de la habitación que no se van a mover.
Comprobamos huecos, pasos y condiciones de instalación antes de cerrar el plano.
El presupuesto indica tablero, acabado, herrajes y alcance del montaje.
Separamos el mobiliario de cualquier actuación ajena al encargo acordado.
Tu responsable recoge las dudas y coordina contigo los pasos previstos.
Pasamos de una primera orientación al presupuesto basado en medidas comprobadas; después fabricamos, montamos y revisamos el mueble contigo.
Envíanos fotos, medidas aproximadas, dirección y una explicación del uso. Podemos hablar de una horquilla antes de medir.
Comprobamos paredes, instalaciones, aperturas y recorrido de entrada de las piezas. Estas cotas sustituyen a las medidas iniciales.
Desarrollamos distribución y planos cuando el encargo lo requiere. Son gratuitos si nos contratas la fabricación de ese proyecto.
La propuesta escrita recoge distribución, tableros, acabados, herrajes, instalación e importe final acordados.
Puedes revisar cada especificación antes de aceptarla. El anticipo pactado pone en marcha la orden de fabricación.
Preparamos las piezas con las medidas aprobadas y comprobamos lo necesario para transportarlas y montarlas.
Instalamos el mobiliario y regulamos puertas, cajones, uniones y remates visibles.
Probamos aperturas y funcionamiento, revisamos el acabado y anotamos cualquier ajuste final.

Soy Patricia Méndez. Envíame una foto del espacio y dime qué te gustaría cambiar. Te orientaré sobre distribución, almacenaje y próximos pasos para que sepas por dónde empezar.
Sin compromiso. Las medidas aproximadas son suficientes para empezar.
El orden de uso decide dónde hacen falta superficie, cestos y armarios.
Una superficie de apoyo puede unirlos si alturas y ventilación lo permiten.
Escobas, detergentes y ropa sin lavar requieren compartimentos separados.
En una galería o pasillo, comprobamos que puedas cargar y sacar la ropa.
Dieciséis fotografías de trabajos MMV en distintas ciudades de España. Dinos qué detalle te gustaría adaptar a tu estancia en Alicante.
Primero se sitúan los aparatos; luego se asigna un lugar a cada operación.
El ancho útil se comprueba con la puerta de la lavadora abierta y el cesto delante.
Una encimera útil puede aportar más a la rutina que otro módulo alto.
Detergentes y utensilios tienen su lugar sin tapar tomas ni impedir revisar la instalación.
Puedes empezar con datos aproximados.
Indica modelos y apertura de las máquinas.
Muestra tomas, desagüe y ventilación disponible.
Mide superficie libre para clasificar o doblar ropa.
Señala productos que deben guardarse fuera del alcance infantil.
Aclaramos uso, alcance y datos pendientes.
Precio y montaje tras comprobar las decisiones.

La superficie, el soporte, los cantos y los herrajes deben funcionar como un conjunto.
La ficha de cada material concreta prestaciones y cuidados.
Puede estudiarse con el modelo concreto y sus instrucciones de ventilación, apertura y mantenimiento. También comprobamos agua, desagüe y el espacio para cargarla.
Envíanos fotos de la zona, modelos de equipos y necesidades de ropa y limpieza. Revisaremos la información y te explicaremos el siguiente paso.
Una lavandería compacta se planifica con las máquinas abiertas. Miramos cuánto ocupa la puerta de la lavadora, dónde queda el cesto y si todavía se puede pasar. Las dimensiones exteriores del aparato no bastan: sus instrucciones indican holguras, ventilación y acceso a tomas. Si los equipos se apilan o se esconden tras puertas, esas condiciones se revisan antes de dibujar los módulos.
Después situamos una superficie para dejar y doblar ropa. En una galería estrecha puede ser más útil que un segundo armario alto. Los productos de limpieza, escobas y prendas sin lavar necesitan espacios diferentes; también hay que poder llegar al filtro, al agua y al desagüe sin desmontar el mueble.
Envíanos fotos de la estancia, modelos de lavadora y secadora, medidas aproximadas y qué otras tareas haces allí. Con esa información planteamos una distribución inicial. El presupuesto separará muebles, encimera, montaje y cualquier adaptación de instalaciones que deba realizar otro profesional.