Dos distribuciones sobre la mesa
Si una cocina admite península o mesa, mostramos qué paso libre deja cada opción. La imagen permite hablar de uso, no solo de color.
Un render ayuda a imaginar el mueble, pero la decisión se toma con medidas y planos. Dibujamos aperturas, alturas y encuentros para resolver dudas antes de encargar las piezas.
El 3D sirve para comparar alternativas; las muestras y los planos acotados fijan lo que se fabricará.
Si una cocina admite península o mesa, mostramos qué paso libre deja cada opción. La imagen permite hablar de uso, no solo de color.
Puertas, cajones y electrodomésticos se prueban en el dibujo con sus recorridos. Así aparecen los choques que una vista frontal esconde.
Un armario hasta el techo o una isla pueden cambiar la proporción de la estancia. Las vistas ayudan a elegir antes de mecanizar.
La imagen no sustituye cotas, espesores ni despiece. Cada cambio elegido debe pasar a la documentación de fabricación.
Pantalla y luz de la habitación muestran colores distintos. Confirmamos la superficie real con muestras, especialmente cuando se conserva suelo o mobiliario.
Guardamos la distribución elegida y sus cambios. El presupuesto final debe describir esa misma versión, incluidos herrajes y montaje.
No siempre. En un mueble sencillo pueden bastar alzados y muestras; el 3D ayuda cuando hay varias distribuciones o encuentros difíciles de imaginar.
El importe se cierra con medidas, materiales, herrajes y alcance aprobados. Un cambio en el render puede cambiar esas partidas.
Revisaremos la consulta y te contactaremos para aclarar el alcance y los siguientes pasos. Enviar el formulario no implica contratar.